| El
odioso síndrome premenstrual
¿Qué
mujer no se ha sentido especialmente mal alguna vez en los
días previos a su menstruación? El llamado
síndrome premenstrual se caracteriza por cambios
en el humor y el comportamiento en el periodo de tiempo
que precede a la menstruación (de varios días
hasta 2 semanas antes), seguido por un periodo de alivio
en la fase posterior a la regla manifestado por inestabilidad
emocional (irritabilidad o depresión), dolor de cabeza,
dolor en los senos y generalmente edema (hinchazón,
producto de la retención de líquidos).
Aproximadamente el 80% de las mujeres en edad reproductiva
experimentan cambios físicos y del comportamiento
en ese periodo, los cuales son considerados normales, sin
que en todos los casos estos produzcan incapacidad o malestar
en ellas. En hasta el 10% de los casos los síntomas
son lo suficientemente severos como para perjudicar a la
mujer en su trabajo, en su estilo de vida o en las relaciones
interpersonales.
No existe una causa específica pero se le ha asociado
con un desajuste hormonal, relacionado con los cambios en
las concentraciones sanguíneas de estrógenos
y progestágenos (las hormonas que intervienen en
el ciclo ovulatorio), los efectos de estas sobre la química
cerebral y otros aspectos relacionados con el metabolismo
como son la dieta, y la deficiencia de ciertos minerales
y vitaminas.
Otros factores asociados son el estrés y la falta
de ejercicio. Sin embargo ninguno de estos desajustes se
ha encontrado en todas las mujeres que presentan este síndrome.
Otras investigaciones se han orientado hacia el estudio
de los efectos de las endorfinas (péptidos opioides),
las cuales son sustancias químicas naturales del
cerebro, que tienen un efecto en el cuerpo similar a la
morfina, afectando el humor.
Ultimamente se ha investigado el efecto de la serotonina
y el triptofano, los cuales son sustancias neurotransmisoras
que se ha visto crean síntomas similares a los de
éste sindrome experimentalmente. Se ha visto que
la concentración de estos componentes en el cerebro
varía en respuesta a los cambios hormonales del ovario.
La importancia de la serotonina
En
algunos casos es difícil diferenciar el sindrome
premenstrual con algunos tipos de depresión, debido
a que ambos trastornos tienen su origen en la secreción
de serotonina, la cual juega un papel importante en la regulación
del humor y el comportamiento.
La serotonina se encuentra en tres áeras principales
del cuerpo: la pared del intestino (donde causa aumento
de la motilidad); los vasos sanguíneos (donde produce
constricción de los grandes vasos) y el sistema nervioso
central. Es en esta última área donde más
se han estudiado sus efectos.
Las funciones de la serotonina son numerosas y al parecer
está involucrada con el control del apetito, el sueño,
la memoria y el aprendizaje, la regulación de la
temperatura, el humor, el comportamiento (incluyendo el
comportamiento sexual), la función cardiovascular,
las contracciones musculares, la regulación endocrina
y la depresión.
Síntomas
Los síntomas varían de una mujer a otra, especialmente
en cuanto a la intensidad de los mismos. En algunos casos,
las molestias impiden a la mujer continuar con sus actividades
laborales de manera normal.
4Lo más común
es la notable alteración del ánimo que se
traduce en síntomas de depresión o irritabilidad,
insomnio, fatiga, dificultad en la concentración,
etc.
4La retención de líquidos
produce mastalgia (dolor en los senos), aumento transitorio
de peso, disminución en la cantidad de orina producida.
4Además hay otros síntomas,
no menos importantes, como los dolores de cabeza, mareos,
calambres (parestesias) en las piernas, pequeños
hematomas en la piel de los brazos y piernas, sensación
de palpitaciones cardíacas, estreñimiento,
ardor en el estómago, náuseas, vómitos,
disminución del apetito.
4Si la mujer sufre de alergias,
éstas pueden exacerbarse durante este tiempo.
Tratamiento
El médico sugiere medicamentos que controlan los
síntomas; por ejemplo, para disminuir la retención
de líquidos él sugerirá un diurético
como hidroclorotiazida a dosis de 25 mg diarios, durante
los días que duren los síntomas.
Los analgésicos son necesarios en los casos de dolores
de cabeza y para cuando se presenta cólico abdominal
intenso. Cuando las molestias cíclicas son muy intensas
e incapacitantes el médico sugerirá iniciar
un control hormonal de la situación y para ello recomendará
anticonceptivos orales que regularán las modificaciones
cíclicas que conducen a la enfermedad.
En otras situaciones ya más intensas, la recomendación
será administrar progesterona.
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