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En qué consiste una histerectomía
Cómo se practica un trasplante de médula
Casi 400.000 españoles se operarán de cirugía refractiva este año

En qué consiste una histerectomía

Vivir con una enfermedad uterina no cancerosa puede ser doloroso, pero no implica un sufrimiento que altere la calidad de vida de la paciente.
Existen tratamientos específicos para esta dolencia y en muchos casos no resulta imperativa la renuncia a la capacidad reproductiva. En cualquier caso, la decisión en cuanto al tratamiento más adecuado debe tomarse después de un exhaustivo examen médico. En ocasiones, la solución pasa por realizar una histerectomía (extirpación del útero o matriz), que normalmente se recomienda si la paciente ha desarrollado un cáncer de útero, si tiene una endometritis intensa, quistes fibroides o adhesiones pélvicas que comprimen el útero contra los órganos vecinos. Puede ser indicada también si tiene hemorragias severas e incontrolables o si el útero se ha desprendido y sale por la vagina (prolapso).

Hay que tener en cuenta que no todas las histerectomías son iguales. Así, por ejemplo, una histerectomía parcial deja el cuello y la base del útero intactos, mientras que en una histerectomía total se extirpa el útero entero incluyendo el cuello. Es la extensión del problema que provoca una histerectomía la que determina cuanto es necesario extirpar. Durante la histerectomía el cirujano hace una incisión en la parte baja del abdomen, bien horizontal, justo encima del vello púbico, o vertical desde el ombligo hasta la línea del vello. De todas formas, a veces está indicada una histerectomía vaginal. Ésta se realiza a través de una incisión realizada en la parte superior de la vagina. Estas operaciones se realizan bajo anestesia general y duran entre una y dos horas. Si tiene un tumor o un cáncer uterino u ovárico grande el cirujano debe realizar una incisión o apertura abdominal más grande para así poder ver los órganos de la pelvis. La histerectomía por vía vaginal normalmente se utiliza en la corrección de prolapsos uterinos. El tiempo de hospitalización suele oscilar entre los cinco y los siete días.

Después de la intervención

Después de la operación la paciente debe tomarse cierto tiempo de recuperación. No tendrá menstruaciones y tampoco podrá quedarse embarazada. En el caso de que se le extirpen los ovarios podría tener síntomas relacionados con la menopausia. Estas son las consecuencias más importantes y obvias de una histerectomía que, en ocasiones, requieren un cuidado psicológico específico.

Que después de esta intervención quede o no quede una cicatriz y qué tipo de cicatriz depende del tipo de corte (incisión) que se realice. La incisión vendrá determinada normalmente por el tipo de enfermedad padecida. Puede que deba hacerse un corte a lo largo de la línea del vello púbico (incisión de “bikini”), lo que posibilita que la cicatriz quede oculta; en otras ocasiones, es necesario hacer una incisión a través de la vagina, método que tampoco deja cicatriz visible; y en otras, la incisión va desde justo debajo del ombligo hasta encima de la línea del vello púbico. Tras la histerectomía, el médico puede recetar a la paciente medicamentos para calmar el dolor después de la operación. El reposo y el descanso son no obstante los mejores aliados para una pronta recuperación.

Es necesario recordar también que los ovarios producen el estrógeno, hormona que desempeña funciones como la de ayudar a prevenir las cardiopatías y la osteoporosis, o prevenir la sequedad vaginal. Por lo tanto, en el caso de que se haya practicado una extirpación de ovarios, conviene valorar cuidadosamente los riesgos y beneficios de un tratamiento de sustitución de estrógeno. Existen corrientes de investigación que concluyen que la terapia de sustitución del estrógeno puede ser dañina, ya que no es producido naturalmente por el cuerpo. Algunas investigaciones han demostrado que el uso de estrógeno durante muchos años puede aumentar el riesgo de contraer cáncer del seno. Asimismo, si la paciente tenía endometriosis antes de la menopausia, es posible que vuelva a aparecer si empieza a tomar estrógeno después de la menopausia.

Cada mujer reaccionará de forma diferente a la operación. Así, si le extirpan los ovarios junto con el útero, es posible que tenga bochornos u otros síntomas similares a los de la menopausia. Es posible que el médico recomiende un tratamiento de sustitución de estrógeno u otro medicamento para ayudarle a calmar los síntomas. En cualquier caso, la histerectomía no implica la pérdida de una vida sexual activa y satisfactoria.