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Combatir el insomnio con musicoterapia
La
musicoterapia se define como la aplicación científica
del sonido, la música y el movimiento para, a través
del entrenamiento de la escucha y la ejecución sonora,
facilitar la comunicación, promover la expresión
individual y favorecer la integración social. Terapias
alternativas como la de las flores, la acupuntura, y la
musicoterapia se han convertido en tratamientos paliativos
que, aplicados junto a la medicina convencional, ayudan
considerablemente a la recuperación del paciente.
Cuando los párpados no acatan la orden de cerrarse
y permanecen en una sempiterna vigilia, entonces es señal
de que el insomnio se ha posesionado de nuestros sentidos.
De hecho, cifras a nivel mundial indican que un 40% de los
adultos consulta al médico en algún momento
de su vida por problemas relacionados a los trastornos del
sueño. Además, es una de las causas principales
de consumo farmacológico que puede originar dependencia
a las drogas.
Ante ello, la musicoterapia puede ser una alternativa. No
en bano, existen terapias musicales que buscan contrarrestar
los trastornos del sueño, definiendo primero el tipo
de problema que lo está ocasionando. Primero se determinan
si las razones son físicas (dolores recurrentes,
picazón y apnea de sueño), psíquicas
(depresión y ansiedad) o externas (la incómoda
cama, ruidos molestos, cambio de hábitos o comida
pesada), considerando siempre el estrés.
Dependiendo,
entonces, de lo que arrojen las evaluaciones se concluye
en un diagnóstico determinado, para así prescribir
la estructura sonoro-musical a aplicar. Para aquellas personas
que experimentan dificultades para conciliar el sueño
debido a un marcado sentimiento depresivo, ciertas interpretaciones
orquestadas les pueden ayudar a sintonizar con experiencias
pasadas y gratas de su entorno, e inducir aspectos positivos
para que más adelante se puedan sentir mejor y dormir
plácidamente. Así por ejemplo, que a aquellos
con tendencias depresivas se les recomienda escuchar sesiones
de Bach y Vivaldi.
No obstante, la musicoterapia aplica ciertos ritmos, no
necesariamente interpretaciones musicales, para lograr que
la persona concilie el sueño. Uno de ellos es aquel
que deviene producto del latido cardíaco. Por lo
general, al tratar de conciliar el sueño, el individuo
puede escuchar los latidos cardíacos previamente
registrados en una grabadora. Las pulsaciones de estos latidos
deben estar entre 60 y 70 por minuto, que corresponden a
naturalezas más calmadas y lentas. Este ritmo se
indica para escuchar instantes antes de acostarse y, según
los estudios al respecto, induce a obtener el sueño.
Indicaciones
Actualmente la música se emplea con bases científicas
para lograr cambios físicos, emocionales y de conducta
en las personas tanto niños como adultos y personas
de la tercera edad para mejorar los síntomas y secuelas
de algunos padecimientos y sobre todo para mejorar la calidad
de vida de todas las personas.
Con
niños con dificultades en el aprendizaje, problemas
de conducta, trastornos profundos en el desarrollo (autistas),
deficiencia mental, dificultades en la socialización,
o baja autoestima, la musicoterapia obtiene importantes
resultados.
También se han constatado enormes mejoras en personas
con estrés, enfermedades degenerativas debido a la
edad (Alzheimer entre otras), problemas de farmacodependencia
y abuso de sustancias, daño cerebral debido a enfermedades
o traumatismos, incapacidades físicas debidos a enfermedades
degenerativas o a accidentes, o problemas de dolor agudo
o crónico debido a diversas causas.
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