_INICIO44
_Salud Infantil
_Mujer y Salud
_Hombre y Salud
_Mayores y Salud
_Nutrición
_Belleza y Salud
_Mens Sana
_Cirugía/Trasplantes
_Medicina Alternativa
_Noticias
_Especiales
_Legislación Básica
_Publicaciones
_Enlaces de Interés
_Contacte_con_nosotros
986.101.277
aviso legal
Cuando la próstata se inflama
El cáncer testicular, a análisis
Tratar la impotencia

Tratar la impotencia

La impotencia es la incapacidad constante de mantener una erección suficiente para el coito. Los médicos a menudo usan el término "disfunción eréctil" para describir este trastorno y diferenciarlo de otros problemas que obstaculizan el coito, tales como la falta de deseo sexual y los problemas con la eyaculación y el orgasmo. La impotencia puede ser la incapacidad total para lograr la erección, la capacidad irregular para lograrla o una tendencia a mantener únicamente erecciones breves. A causa de estas variaciones, resulta difícil definir la impotencia y calcular su incidencia.
Generalmente la impotencia tiene una causa física, como enfermedad, lesión o efectos colaterales de medicamentos. Cualquier trastorno que disminuye el flujo de sangre en el pene puede causar impotencia. La incidencia aumenta con la edad: aproximadamente el 5% de los varones a los 40 años y entre 15 y 25% de los varones de más de 65 años experimentan impotencia. Aun así, no es una parte inevitable del envejecimiento.

Causas

La causa más común de impotencia es el daño de las arterias, el músculo liso y el tejido fibroso, a menudo como resultado de una enfermedad. Las enfermedades -en especial diabetes, enfermedades de los riñones, alcoholismo crónico, esclerosis múltiple, aterosclerosis y trastornos de los vasos sanguíneos- causan aproximadamente el 70% de los casos de impotencia. Entre 35 y 50% de los varones con diabetes experimentan impotencia.
Las intervenciones quirúrgicas (por ejemplo, de la próstata) pueden lesionar los nervios y las arterias que están cerca del pene, lo cual causa impotencia. Las lesiones del pene, la médula espinal, la próstata, la vejiga urinaria y la pelvis pueden ocasionar impotencia al lastimar nervios, músculo liso, arterias y tejido fibroso de los cuerpos cavernosos.
Asimismo, muchos medicamentos comunes producen impotencia como efecto colateral. Entre ellos pueden mencionarse las medicinas para tratar la hipertensión, los antihistamínicos, los antidepresores, los tranquilizantes, los supresores del apetito y la cimetidina (que se usa para tratar la úlcera péptica).
Los expertos calculan que entre 10 y 20% de los casos de impotencia obedecen a factores psicológicos. Entre ellos cabe mencionar el estrés, ansiedad, sentido de culpa, depresión, poca autoestima y temor a ser incapaz de realizar el acto sexual.

Tratamiento

La mayoría de los médicos sugieren que los tratamientos de la impotencia deben seguir un trayecto que va de las medidas menos invasoras a las más invasoras. Esto significa que lo que se considera en primer término es la interrupción de cualquier medicamento que pueda ser nocivo. Enseguida vienen la psicoterapia y las modificaciones del comportamiento, seguidas de la utilización de dispositivos de vacío, medicamentos por vía oral, medicamentos de inyección local y dispositivos que se implantan quirúrgicamente (y, en casos raros, intervenciones quirúrgicas de las venas y las arterias).

Psicoterapia: Para tratar la impotencia producida por causas psicológicas los expertos a menudo utilizan técnicas que disminuyen la ansiedad asociada con el coito. La pareja del paciente puede ayudar a aplicar las técnicas, que incluyen el aumento gradual de la intimidad y la estimulación. Dichas técnicas también pueden ayudar a mitigar la ansiedad cuando se está tratando la impotencia física.

Medicamento: Los medicamentos para tratar la impotencia pueden ser tomados por vía oral o inyectados directamente en el pene. En algunos hombres que tienen concentraciones bajas de la testosterona natural la testosterona oral puede disminuír la impotencia. Algunos pacientes afirman también que otras medicinas orales, en especial el clorhidrato de yohimbina, la dopamina y los agonistas de la serotonina, y la trazodona son eficaces; pero ningún estudio científico ha comprobado la eficacia de estos medicamentos para aliviar la impotencia. Algunas de las mejorías que se observan después de usar estos fármacos pueden ser ejemplos del llamado efecto placebo, es decir, cuando se produce un cambio es sencillamente porque el paciente cree que se producirá una mejoría. Muchos hombres consiguen vencer la impotencia mediante la inyección de medicamentos en el pene, lo cual hace que este se llene de sangre. Sin embargo, estos medicamentos pueden producir efectos colaterales indeseables, en especial la erección persistente (conocida como priapismo) y la deformación cicatrizal.

Dispositivos mecánicos: Los dispositivos mecánicos de vacío causan la erección al crear un vacío parcial alrededor del pene, lo cual atrae sangre hacia este, que de este modo se ingurgita y expande. Los dispositivos constan de tres componentes: un cilindro de plástico en el cual se introduce el pene; una bomba que extrae aire del cilindro; y una banda elástica que se coloca alrededor de la base del pene para mantener la erección una vez que se retira el cilindro y durante el coito para impedir que la sangre fluya de regreso al cuerpo. Una variación del dispositivo de vacío consiste en una vaina semirrígida de goma que se coloca sobre el pene tras lograr la erección y se deja allí durante el coito.

Cirugía: Las prótesis pueden restablecer la erección en muchos hombres con impotencia. Los principales problemas que pueden causar los implantes son la falla mecánica y las infecciones. Los problemas mecánicos han disminuido en los últimos años gracias a los adelantos tecnológicos.
Los implantes maleables generalmente consisten en un par de varillas que se insertan quirúrgicamente en los cuerpos cavernosos, las cámaras gemelas que corren a lo largo del pene. El paciente ajusta manualmente la posición del pene y, por lo tanto, de las varillas. El ajuste no afecta el grosor ni la longitud del pene.

Los implantes inflables consisten en un par de cilindros que se insertan quirúrgicamente en el pene y se pueden expandir usando líquido a presión. Los cilindros se conectan mediante tubos a un depósito para el líquido y una bomba, que también se implantan quirúrgicamente. El paciente hincha los cilindros oprimiendo la pequeña bomba, situada por debajo de la piel del escroto. Los implantes inflables pueden aumentar un poco la longitud y el grosor del pene. También permiten que el pene tenga un estado más natural cuando no está inflado.

La intervención quirúrgica para reparar arterias puede disminuir la impotencia causada por obstrucciones que impiden el flujo de sangre hacia el pene. Los mejores candidatos para este tipo de operación son los jóvenes con bloqueo aislado de una arteria a causa de una lesión en la zona genital o una fractura de la pelvis. La operación tiene menos éxito en los hombres de mayor edad que presentan bloqueo más difuso.