_INICIO44
_Salud Infantil
_Mujer y Salud
_Hombre y Salud
_Mayores y Salud
_Nutrición
_Belleza y Salud
_Mens Sana
_Cirugía/Trasplantes
_Medicina Alternativa
_Noticias
_Especiales
_Legislación Básica
_Publicaciones
_Enlaces de Interés
_Contacte_con_nosotros
986.101.277
aviso legal
Cumpleaños con artrosis
Las cataratas, a grandes rasgos
Convivir con la insuficiencia cardíaca
Las claves del Parkinson

Las cataratas, a grandes rasgos

La catarata es una de las dolencias más acusadas entre nuestros mayores. En concreto, podría definirse como la pérdida de trasparencia del cristalino. El cristalino es una lente transparente que tenemos detrás de la pupila y que nos sirve para enfocar nítidamente los objetos. Debido entre otras posibles circunstancias al paso de los años, el cristalino puede ir perdiendo su natural transparencia y convertirse en una lente opaca. Por tanto una catarata será más o menos avanzada dependiendo de si la disminución de transparencia es mayor o menor. Cuanto mayor es la pérdida de transparencia del cristalino (o más avanzada es la catarata) mayor será la disminución de visión.

Las cataratas son una parte normal del envejecimiento. Cuanto mayor es la persona, mayor es la probabilidad de aparición y progresión de las cataratas. No obstante, no hay que olvidar que, en ocasiones, las cataratas aparecen en edades más precoces, asociadas normalmente a determinadas enfermedades como la diabetes, las inflamaciones intraoculares o la alta miopía entre otras. En cualquier caso, casi tres de cada cuatro personas mayores de 75 años padecen de cataratas, y la mayoría de las personas que tiene cataratas, las tiene en los dos ojos.

Síntomas y diagnóstico

Normalmente las cataratas se manifiestan por una lenta y progresiva disminución de visión, ésta aparece nublada, desenfocada, o como si viera a través de un velo, y que no mejora al cambiar de gafas. Esta disminución de visión suele ser más acusada en ciertos ambientes de luminosidad, por ejemplo en la oscuridad y con focos de luz, conduciendo se tienen problemas ya que las luces le deslumbran, o con luz solar intensa solar. Además se pierde la tonalidad de los colores.

Un examen regular de la vista es todo lo que se necesita para encontrar las cataratas. Su oftalmólogo le pedirá que lea un diagrama con letras para determinar como está su vista. Probablemente le pondrán gotas en los ojos para agrandar las pupilas (los círculos negros en medio de su ojo). Hacer esto le permite al medico ver dentro de sus ojos. Usando una luz brillante, el medico puede ver si las lentes están transparentes, y puede buscar otros problemas en la parte interior de los ojos. Existen otros exámenes que se pueden realizar ocasionalmente para comprobar cuanto le afecta la catarata a su vista, y poder tener una referencia para evaluar la mejoría tras una intervención de catarata, como son el examen de luz brillante, el de visión potencial, el de percepción de contrastes, o el microscópico de fotografía especular.

La intervención quirúrgica

El tratamiento de las cataratas es fundamentalmente quirúrgico. La operación de cataratas consiste en la extracción de la parte del cristalino que está opacificada y su sustitución por una lente artificial que se coloca en el mismo sitio que el cristalino original (lente intraocular), restaurando la visión que se había perdido a consecuencia de las cataratas. La decisión de operarse de cataratas corresponde al paciente, por ello el problema surge cuando debemos de tomar una decisión sobre cuándo. Por ello lo primero que tenemos que saber es si la pérdida de visión es por cataratas, ya que no toda disminución de la visión en una persona de edad avanzada está producida por cataratas. Por ello el diagnóstico correcto por un oftalmólogo es lo prioritario.

Una vez que el diagnóstico es seguro debemos plantearnos si la pérdida de visión producida por la catarata afecta a la calidad de vida de la persona, y le impide realizar actividades normales. En este caso es cuando debe plantearse la realización de una intervención quirúrgica.