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Las claves del Parkinson
¿Qué es?
El
Síndrome de Parkinson o parkinsonismo es una entidad
clínica que se caracteriza por temblor, rigidez muscular,
lentitud de movimientos y alteración de la marcha.
Este síndrome puede estar causado por infecciones
(encefalitis), intoxicaciones por manganeso, monóxido
de carbono o MFTP (metil-fenil-tetrahidro-piridina contaminante
de sustancias usadas por drogadictos), administración
de fármacos antipsicóticos, tumores cerebrales,
traumatismos (síndrome de los boxeadores), infartos
cerebrales profundos, etc. Pero la gran mayoría de
los síndromes de Parkinson son de causa desconocida,
hablándose entonces de Enfermedad de Parkinson (descrita
por James Parkinson en 1817).
La Enfermedad de Parkinson (EP), forma más común
del Síndrome de Parkinson, está presente en
1 a 5 individuos por cada 1.000 habitantes y cada año
aparecen 20 casos nuevos por cada 100.000 habitantes. Afecta
más al varón (60%) que a la mujer. La edad
media de comienzo es de 55 años.
El por qué
La causa de la EP es desconocida. No existe ninguna evidencia
de que pueda ser producida por herencia genética,
infecciones ni tóxicos ambientales. Estadísticamente
se ha descubierto que los pacientes con Parkinson fuman
menos que la población general, aunque la validez
de este hallazgo es desconocida pues simplemente podría
deberse a que la personalidad premórbida del parkinsoniano
le predispone a no fumar.
Lo que sí se conoce es que existe una pérdida
de más del 80% de las neuronas de una zona de la
parte baja del encéfalo denominada Sustancia Negra
(llamada así por su color negruzco al contener melanina).
En el interior de las neuronas que sobreviven y en neuronas
de otras zonas del sistema nervioso se encuentran al microscopio
inclusiones llamadas Cuerpos de Lewy, cuyo significado no
se conoce del todo. Estas neuronas que se pierden utilizan
como neurotransmisor la dopamina, cuyo déficit explica
la mayoría de los síntomas; por ello, unos
de los pilares del tratamiento será la administración
de un precursor de la dopamina, la levodopa, lo cual mejorará
sustancialmente la clínica y la supervivencia del
parkinsoniano.
Los síntomas
Frecuentemente la EP se inicia con dolor en el cuello, la
espalda o las extremidades, pero este dato es muy inespecífico.
Otros pacientes refieren al principio excesiva fatigabilidad,
temblor en una mano, caídas inexplicables o pérdida
de destreza manual.
Los
principales síntomas de la enfermedad de Parkinson
son:
4Temblor: Suele comenzar en
una mano para luego extenderse al resto de extremidades
e incluso a los músculos de la cara y cuello. Aumenta
con el reposo y la ansiedad y disminuye o desaparece con
el movimiento y durante el sueño.
4Rigidez muscular: Es la resistencia
que presenta un miembro al movimiento pasivo. Puede ser
una rigidez contínua o con interrrupciones rítmicas
debidas al temblor subyacente, lo cual se denomina "rigidez
en rueda dentada", muy característica de los
parkinsonianos. La rigidez muscular es causa de dolor, dificultad
de movimiento y contracturas musculares en las fases avanzadas
de la enfermedad.
4Lentitud de movimientos (bradicinesia):
Es el síntoma más incapacitante de la enfermedad.
Se manifiesta por la típica facies inexpresiva, disminución
del parpadeo, enlentecimiento general que afecta a la voz
la masticación y la deglución y dificulta
las actividades de la vida diaria, como comer, afeitarse,
vestirse y caminar. La amplitud de los movimientos también
disminuye, con lo que la escritura se empequeñece
(micrografía).
4Postura en flexión
de cabeza, tronco, brazos y piernas. Los reflejos de enderezamiento
están alterados, por lo que, cuando el tronco se
inclina hacia delante, tiene que efectuar una serie de pasos
cada vez más rápidos para guardar el equilibrio,
aunque las caídas son muy frecuentes.
4Camina con el tronco doblado,
con pasos cortos, arrastrando los pies y sin balanceo de
los brazos. El inicio de la marcha le resulta difícil
y los cambios de dirección los realiza en bloque,
como un robot.
4Disfunción intelectual
leve, con demencia en el 10% de los casos y depresión
en el 40%.
4Estreñimiento, sudoración,
sofocaciones y dificultades al orinar ocurren hasta en el
40% de los pacientes.
El tratamiento
El tratamiento médico suele ser eficaz y debe continuarse
de por vida. Las posibilidades terapeúticas consisten
en fármacos, rehabilitación y cirugía.
4Medicamentos
anticolinérgicos: Mejoran algo el temblor
y la rigidez, pero poco la bradicinesia, por lo que se suelen
administrar con la levodopa. Deben iniciarse a dosis bajas
e ir incrementándolas hasta que aparezcan los efectos
secundarios (sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento
y retención de orina).
4Amantadina:
Es un agente antivírico que posee propiedades anticolinérgicas
y estimula laliberación de dopamina, pero sus efectos
disminuyen a los 2-3 meses de su administración continuada.
4Levodopa
(Sinemet®, Madopar®): Es el fármaco
más eficaz en el tratamiento de la EP. En el cerebro
se convierte en dopamina, lo que corrige el déficit
dopamínico que se produce por la pérdida de
neuronas dopaminérgicas. Los efectos secundarios
más frecuentes son náuseas, vómitos,
hipotensión arterial al levantarse, movimientos involuntarios
anormales, fundamentalmente de la cara, y trastornos mentales.
Otra complicación que surge a los 2-3 años
de tratamiento es que el paciente alterna períodos
de relativo bienestar durante los cuales los síntomas
están bien controlados (períodos en on) con
períodos de fin de dosis (períodos en off)
en los que reaparecen síntomas parkinsonianos, coincidiendo
con niveles bajos de levodopa en sangre tras 3-4 horas de
su administración y despareciendo con la ingesta
de la dosis siguiente. Se denomina fenómeno on-off,
es muy incapacitante y de difícil control.
4Bromocriptina:
Estimula los receptores dopaminérgicos cerebrales,
pero es menos potente que la levodopa. Se asocia a ésta
para controlar los fenómenos on-off en fases avanzadas
de la enfermedad.
4Antidepresivos,
ya que un 40% de parkinsonianos presenta síntomas
depresivos.
4Fisioterapia:
Es beneficiosa en los pacientes en los que predomina la
rigidez. Es necesario animar al paciente a que continúe
trabajando mientras sea posible y recomendar a la familia
que no adopte una actitud excesivamente protectora.
4Tratamiento
quirúrgico: Antes de la aparición de
la levodopa muchos parkinsonianos eran sometidos a una operación
en la que se lesionaba una estructura concreta del cerebro,
mejorando el temblor y la rigidez; pero al no aliviar la
bradicinesia, no mejorar el curso de la enfermedad, presentar
múltiples complicaciones postoperatorias y al aparecer
la levodopa, esta operación ha quedado relegada a
pacientes jóvenes con temblor incapacitante que no
responde al tratamiento médico.
También se ha intentado transplantar médula
suprarrenal en el cerebro para que libere dopamina, pero
los resultados no han sido los esperados. De forma experimental
se están implantando células fetales humanas
de sustancia negra, pero todavía son necesarios estudios
para demostrar su beneficio.
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