| Salud
mental más debil en las grandes ciudades Parece
que la extrema ficción de la película "Un
día de Furia", en la que su personaje protagonista
vive una intensa jornada fruto de un iracundo ataque de
estrés, podría no estar tan lejos de la realidad
que viven a diario millones de personas que habitan las
grandes ciudades.
Según un estudio recientemente publicado por el "Archives
of General Psychiatry", los habitantes de las grandes
urbes muestran más desórdenes mentales –como
paranoias y alucinaciones– que los que viven en pequeñas
poblaciones. El referido estudio fue realizado por investigadores
holandeses de la Universidad de Maastrich, quienes analizaron
el comportamiento de 7.000 personas, que fueron divididas
en cinco grupos según el nivel de urbanización,
es decir, la densidad de población de la zona en
la que residían.
Los científicos observaron tanto el número
de síntomas como su gravedad, atendiendo a problemas
psíquicos como manías persecutorias o alucinaciones
auditivas. A través de entrevistas, descubrieron
que la presencia de los desórdenes psíquicos
se incrementaba a medida que crecía el nivel de urbanización.
Este aumento era aún más notorio entre los
que habían nacido y se habían criado en grandes
urbes, lo que hace pensar que "la influencia de la
ciudad tiene más impacto durante el desarrollo que
en la fase adulta". Según el estudio, la causa
de estos desórdenes podría estar en el aislamiento
social que sufren los niños que viven en las grandes
ciudades.
Sin embargo, los daños de la ciudad para la salud
mental podrían ir más allá de simples
alucinaciones. Según otro estudio, realizado en Dinamarca,
haber nacido en una gran ciudad puede influir en el desarrollo
de la esquizofrenia. La investigación apunta a que
los “urbanitas” están más expuestos
a infecciones durante la gestación y la infancia,
lo que influye en el desarrollo del cerebro y, por tanto,
podría volverlo más vulnerable a la esquizofrenia.
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