| Avanzan
en la búsqueda de fármacos contra el cáncer
de intestino
Científicos del Instituto de
Beatson en Glasgow han descubierto uno de los mecanismos
que permite que el cáncer de intestino se propague
por el cuerpo y afecte a otros órganos. La clave
parece estar en una molécula llamada Src. Esto podría
facilitar el desarrollo de nuevos medicamentos que impidan
la diseminación del cáncer y mejorar el resultado
de la cirugía y el tratamiento oncológico.
En condiciones normales, esta molécula actúa
como un “andamio”, ayudando a mantener la flexibilidad
de los tejidos sanos y permitiendo el crecimiento conjunto
de las células. Parece ser que cuando hay un tumor
la molécula proteínica Src se encuentra sobreactivada,
lo que lleva a que el “andamio” se rompa y que
la estructura del tejido se pierda y se desorganice. Los
investigadores del estudio encontraron que la Src envía
señales para extraer de la superficie celular otra
molécula, la E-cadherina, que es un componente vital
al intervenir en la unión de las células,
sin ella, la estructura se rompe.
La Src parece trabajar con otro conjunto de moléculas,
llamadas integrinas, para formar un nuevo tipo de tejido
mucho más débil que ayuda a las células
cancerosas a moverse y extenderse. La profesora Margaret
Frame, principal autora del estudio, explica que “ya
hacía tiempo que se conocía que la Src tenía
un papel en el cáncer de intestino, aunque conocer
su actividad ha llevado tiempo. La molécula activa
para señales químicas que afectan de múltiples
formas a la célula. Diseñar fármacos
que actúen sobre estas señales podría
ser una manera de evitar que el cáncer de intestino
se extienda”. “Si se limitan a las células
cancerosas al tumor original, permitiría resultados
más exitosos con la cirugía y reduciría
el riesgo de que la enfermedad volviera a aparecer en otra
parte del cuerpo”, comenta la autora.
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